La chimenea me ha dado bastantes quebraderos de cabeza.
Al final decidi comprar una de resina y pintarla, pero cuando cogi las pinturas me volvi medio loca y me quedó muy rara. No digo yo que no termine teniendo su sitio en otro salón, pero a este no le pegaba nada.
Al final me lo pensé mejor, queria la chimenea de ladrillo blanca. Intenté con carton, probé a hacer los ladrillos con arcilla y al final me decidí por la madera.
La madera de balsa es muy blandita y marque los ladrillos con la punta de un portaminas. Queda genial, casi daba pena pintarla.
Unas manitas de pintura, una repisa de color madera y un poco de alambre de alumnio.

Para la leña de la chimenea he utilizado canela en rama y no veais que olorcito más rico se le ha quedado a mi casita
Y aqui está en su ubicación final. El tiro de la chimenea está hecho de carton y la he forrado con el mismo papel que la pared. Ahora le pondré unos cuadros o un espejo, no sé, a lo mejor las dos cosas...